OlvÃdense por un instante de la Xbox, la Wii, la Playstation. Cierren sus ojos. ImagÃnense el mundo 30 años atrás. Imaginen una consola “revolucionaria“, en todo sentido. Una consola llena de magia, considerada por muchos entendidos como el primer sistema de videojuegos portátil conectada a un simple televisor.

Lo que acaban de ver arriba, es un prototipo, llamado “Stella“, de lo que después fue la consola más popular del mundo, reina absoluta durante años y años, con más de 40 millones de unidades vendidas.

Y esta, mis amigos, es nada más y nada menos que la única, irrepetible, imitada, pero jamás igualada Atari 2600 en todo su esplendor: miles (y no exageramos) de cartuchos de juegos disponibles, adicción, simpleza, jugabilidad, joysticks irrompibles, horas y horas de perdición frente la tele, y el inicio de una verdadera revolución.
Nos sacamos el sombrero, hacemos una reverencia y loas a San Nolan Bushnell y a San Atari, por tantos momentos felices.


